Extracto de “Delfín de lo personal”, poemario de Alejo Campos
















II.
naturaleza al fondo, fuego y duelo / 

sus agentes decadentes.    naturaleza vuelve / 

por juego:    se sabe, no cómo, / 
naturaleza obliga.     lo vemos: conmueve conflicto / 
        lo abierto.        reserva secreta lo estable /
hasta que impulso adviene y secreta reservas.        entonces / 
fuente puntual del tiempo deja estelas, / 
cada punto de una escena deja estela / 
(un punto vivo es una línea nueva, diferente, de la luz). / 
necesaria densidad de escena pasar de lo cerrado / 
        al universo abierto:        recinto que destila / 
calcinado calor, por amor se vuelve mueble / 
y con dolor naturaleza obliga.        naturaleza / 
se doblega en dardo y diana enfrentados expectantes, / 
cetro y corona en abrasivo duelo. / 
frente a límite de juego florece angustia / 
en duelo, influjo de sustancia antagonista entre vidas paralelas: / 
comienzo de vida privada en férula de metálica domesticidad / 
        destilada más o menos en enojo / 
        cuando mitades se tutelan /
comoquier que ejemonizan.        apego y desamparo, / 
        cuerpos tendidos sorprendidos en su yacer así, / 
allegados para alongar juego y pulir duelo. /
hasta que yerma arcadia yanoesmás, /        entonces
        dispersa diáspora de impulsos.




XXXIII. a cápsula vitrificada de la imagen / 
le es indiferente la preponderancia de las cosas: / 
rojo césar comanda mundo imaginario, / 
control piloto en cabina acristalada (irreconoce el pasado, / 
nada supera al uhmano césar con la imagen). / 
aproximaciones curvas a las cosas dependen / 
de pericia y dotes de un piloto rojo: / 
lo que ve, pasivo tras el cristal, dentro del marco, /
además de la cesta y el bracero a la izquierda: / 
un rodapié de pintados azulejos, / 
el velo un suspiro azul sobre la falda, las rayas / 
del corpiño y la esclavina almidonada:
la luz de acuario que acaricia la pared / 
como indecible efecto derivado de azules alterados. / 
consumido queda en la imagen lo no dicho, / 
lo que no puede ni decirse sabe / 
o ya no puede otra vez decirse: eso / 
parece a veces una fuerza. / 
imagen fuerza debilidad en fuerza: / 
prójimos pasivos, tras el parabrisas, / 
frente a célebres pinturas, / 
comparan cromas alteras.


XXVIII. A-mor, no muerte, da cuenta del dolor animal qués movimiento: / 
retracción de un cuello o cuarto trasero, frente al vaivén / 
del tallo al viento. cuello y tallo, rojo y verde, son causa / 
vegetal, animal apego, después apego humano. /
sentimiento mueve en sombras, nombre / 
se siente elevación o gravidez: se resuelve el oriente / 
del deseo con un nombre. Conciencia / 
se ata a forma, a melodía, canon de colores o potencia / 
del motor (también el edificio excita / 
con la apariencia llena de autoridad /  
de un mapa). Agotadas las reservas / 
de amor por los casos especiales, / 
se ve lo antagónico resuelto: cae la luz, el olor sube, /
la suciedad es enemiga. después, /
deseo de muerte del lobo o el león/
es arena ilógica en su cáscara, no perla.




XXXV. ola de arena, sorpresa obscena, ¿puede otra cosa / 
imagen no mostrar? agudo engaño, antigua angustia, / 
esfera ojo revólver que intuición dirige, / 
premunición, arrojo. padre proyección, difracción madre, / 
no cobijo: juicio descarte abandona a verdad doble. /
doble verdad: padre lanza en madre escudo, cientos / 
de cetros para cóncava corona. / 
imagen no redime, derrama angustia / 
sobre antiguas amalgamas de mercurio en el dorso del espejo. / 
espejo cubre tósigo padre mercurial / 
con fina piel de vidriada arena. espejo / 
es niño superficie, torre de ego mantenida plana / 
al sacar arrastrando imagen de las cosas. / 
en el mapa occidental de las reliquias / 
hay muchas astillas de la cruz y un solo sudario virginal: /
fragmentos de madera, materia madre, imagen muda. / 
niño es punto alto del reflejo, como beso / 
es punto alto de la sombra. besos-niños riegan / 
campos de estelas donde juegos de unión conduelen.





***

ALEJO CAMPOS es argentino, castizo, muy delgado de siempre, bastante verbal y manual. Cursó escuela técnica y universidad pública, en la que recibió un título profesional: arquitecto. Cursó un postgrado de arquitectura en una escuela de arte; dictó cursos de Teoría de la arquitectura en las Universidades de Buenos Aires y Palermo y Di Tella. Escribió diversas notas respecto de lo que podría llamarse "problemas artísticos de la arquitectura" en revistas especializadas. Guarda un par de poemarios inéditos. La tensión que puede definirse como “vida privada” explica muchas de las cosas que hace: una especial curiosidad por los sentidos más-allá-de-lo-profesional que puede tener lo proyectual o proyectivo: encuentro, choque, influencia—cómo se juntan o mantienen juntas las cosas (o las personas); cómo puede un objeto o acto (edificio, cuadro, poema) opacar o invisibilizar a otro; cómo una línea tan parecida a otra (o una figura tan parecida al fondo) puede cambiar el sentido de un dibujo—aun hay quienes piensan que las líneas las impone el espíritu a la materia, cuando lo que hay es una materia + dura, + filosa o + elástica que se impone a otra...